jueves, 17 de noviembre de 2016

Volví, pero para irme.

Desde aquella noche en la que decidí dejar el blog e intentar lidiar con mi vida emocional solo he visto unas tres veces el blog.

Han pasado casi 4 años.

Me fui del país.

Subi un poco de peso.

Cambie de corte de cabello.

Viaje mucho, creo.

Conocí el amor otra vez, pero de una forma distinta.

Me case.

Me gradué por primera vez desde que salí de la secundaria en 2004.

Hice nuevos amigos.

Aun así, me di cuenta que no estoy feliz del todo... Y creo saber por que.

El asunto es que quisiera seguir haciendo esto, escribir, compartirlo e incluso aprovecharlo. Si dejo que este talento se marchite, se morirá. Y ya no habra vuelta atrás.

Estoy bien con saber que lo que soy ahora es mucho mejor de lo que era antes y si alguien en alguna parte esta leyendo esto... quiero que sepa que volví, pero para irme otra vez.

Para ir de caminata con mi mente y mi corazón.

adios.

miércoles, 2 de enero de 2013

El aeropuerto, el vestido morado y el adiós

-Cuidate mucho hijo mío-  dice mi mamá mientras me abraza fuerte pero a la vez rápidamente, como si soltarme mas rápido fuera a causar menos dolor en nuestra despedida.

Yo me volteo y mis ojos se llenan de lagrimas sin que ella lo note, pero trato de controlarme. Entro a la puerta y desaparezco de su vista. Me quedo unos segundo allí parado y, una vez con los ojos desatormentados, volteo a verla; ella sonríe y alza la mano, yo hago lo mismo y en fracciones de segundo viene a mi mente la imagen de aquella chica de la que vengo hablando desde post anteriores junto a ella.

Ella a diferencia de todas las personas que he mencionado en este blog no tiene nombre, por alguna razón siento que nunca se ganó un lugar aquí, aunque indirectamente ya lo hizo.

Mi mente viaja un año atrás, cuando ella fue a despedirme al aeropuerto. Que nostalgia. Y a la vez que doloroso fue ver a mi madre allí parada con la mano alzada y la sonrisa colgada mientras yo iba imaginando a otra persona a su lado.

Me volteo rapidamente y ella grita: chau! Y yo, sin mirar atras, alzo la mano.

Creo haber tenido una mezcla enorme de sentimientos, pues recuerdo que quise alejarme de ese lugar lo mas rápido posible, y aunque suene paradójico a la vez quise quedarme allí, en algún mundo paralelo quizá se podía regresar en el tiempo y revivir aquellos momentos. Pero esta vida es así, los mejores momentos de la vida fueron solo eso... momentos. Y así me quede un buen rato, pensando en eso, mientras me colocaba la cadena de plata que siempre uso tras salir de los controles de seguridad.

Mi avión viene retrasado y eso me da tiempo a dar una vuelta por el aeropuerto. Y a pesar de tratar de distraerme viendo a la gente pasar, mi mente vigila mi teléfono. Se habrá enterado de mi viaje? Es estúpido y me burlo de mi mismo por pensar en cosas que no diré aquí.

Vuelvo a recordarla en el aeropuerto. Ella con un vestido morado y con unos aretes brillantes. Con un bronceado desigual. Con su sonrisa nerviosa. Mi mamá estaba allí. Yo recuerdo haber pensado que ella seria la mujer de mi vida, lo sentía. Recuerdo también que antes de aquel viaje le dije: no vayas a despedirme, es muy lejos; pero por dentro me decía a mi mismo: si me ama de verdad, irá. Y se apareció allí en el aeropuerto, llegó incluso antes que yo. Que triste es. Pero quizá si me amó y el que tiene todas estas cosas guardadas soy yo. El que sigue sin aceptar todo esto. No lo se. Y creo nunca jamas averiguarlo.

Se me hace un sabor amargo en la boca.

Y mientras me reclino en uno de los asientos de la sala de espera, me pongo a pensar en que estará haciendo ahora mismo. Hablando con ÉL, me dice una voz en mi cabeza, como las otras veces, vuelvo a escuchar. Y el sabor amargo en mi boca llega a la garganta.

...

Quizá ella sigue aquí, en este aeropuerto, con su vestido morado, con sus aretes brillantes y su nerviosa sonrisa. Buscandome, esperando. Quizá ella se quedo aquí y la persona que regreso a su casa fue otra. Aquella a la que vi cuando llegue de ese viaje. Quizá ella se quedo aquí perdida, y la que volvió se quedo con sus dudas, sus miedos, con todo lo que sintió cuando yo me fui.

E inconsientemente alce la mirada, no se si buscandola, no se si esperando verla. Aun sabiendo que eso no pasaria, tuve esa esperanza. Tuve la esperanza de algo que no sabia que era y que nunca pasó.

Y recuerdo todo, y se me cae una maldita lagrima. Me da vergüenza. Vergüenza de tener que recordarla de esa forma.

Llamo a mi mamá al celular. Pienso decirle algunas cosas que no pude decirle cuando estábamos abrazados, pero no puedo. Ella dice que llego a casa bien y ambos nos volvemos a despedir.

Dejo el teléfono en la mochila e intento dormir, pues nos dicen que el avión va a tardar un poco más, pero no puedo. Es como una tortura.

Y el sabor amargo de la garganta pasa al estomago.

¿Por que me odia si no le hice nada? Me pregunto. ¿Que hice? ¿Que le hice? comparado con lo que hizo ella. No. Ya tengo dignidad. Prefiero quedarme con aquella imagen en su vestido morado, los aretes brillantes y su nerviosa sonrisa. La amé. Pero ya no la amo. Ya no. Esto no es amor, ni se le parece en nada. Se fracturó, ella lo hizo. Y ya no la podré amar.

Es quizá esa necesidad de.... de que? ... creo, de que me explique que pasó con el amor. Pues ella no me perdió, ni yo la perdí, ella se perdió sola, y con ella... yo.

Mis amigos me envían mensajes, me escriben, etc. Aveces quiero desaparecer este telefono, pienso. Pero creo que en el fondo ya no va conmigo eso de alejarme de las personas, de ser seco, de ignorar las cosas que ignoraba ayer. Así que me tomo tiempo de responderles sus saludos de despedida y sus deseos de buen viaje.

Creo que no estoy solo... inclusive ahora que ando a miles de kilometros de mi ciudad natal, de mi madre, de mis amigos, de mis lugares favoritos, de la chica que alguna vez amé mas que a nada; me siento cómodo, como nunca.

...

Recuerdo que por altavoz anuncian que podemos abordar, yo saco mi ticket, doy un respiro, cojo mi maleta, me pongo de pie, pienso en mi, en mis problemas, y los dejo allí, sentados, viendo como me voy sin ellos, viendo como los abandono con aquella chica del vestido morado que me despide con los ojos apunto de soltar una lagrima, como hace un año.

...

Inconscientemente apuro el paso con el ticket en mano al avión. Ya sentado, miro por la ventana y la maquina alza el vuelo. ¿Pasaré por su casa? me pregunto ¿será aquella su casa? ¿Quedará por alla? ¿Sabrá que me voy? Adios, le digo. Aunque ella nunca pueda escucharme.

Indistintamente de lo que haya pasado, al fin y al cabo fueron sus decisiones las que tomaron el rumbo de esta historia, para bien o para mal(yo creo que para mal).

Duermo todo el viaje, como nunca. ni siquiera cuando me fui a Ecuador dormí tanto durante el viaje. Y, después de 6 horas, al aterrizar, pienso rápidamente en este blog. Que ha sido como mi bitácora de todos estos años de oscura juventud, de nostálgicos recuerdos, de historias eternas. Tengo que escribir sobre esto, darle un final a esto. Que es historia. Que es eterna.

¿Si la tuviera frente a frente que le diria? me pregunte mientras esperaba mi otro vuelo de conexión en Miami.

Le diría: 

-Hola, por qué te perdiste?-

-Porque no te amaba como creia que te amaba- me dirias seguramente.

-Te veias muy bonita en aquel vestido morado- 

-Angel, ya basta... no se por que dices eso- Me volverías a decir casi seguramente.

-Que paso?-

-Nada, que empece a sentir cosas por ÉL y ya, hice mal en volver contigo... disculpame- Tu pedirias disculpas, pues lo tuyo no es pedir perdón, pues no lo buscas a pesar de lo que causas.

-Ya una vez me pediste perdón- en ese rato tu cara cambiaría y recordarías y caerías en cuenta de lo que he mencionado antes.

-Si bueno, asi es, aparte tu blablablablablabla- y empezarías a dar una serie de incoherencias, de ridiculeces, de excusas tontas cuando ya has dado una respuesta.

-Para ¿Porque dices todo eso? estas dando vueltas al asunto...- y allí interrumpirías tu.

-No angel! no son incoherencias- por alguna razón me leíste la mente - las cosas son así blablablablabla-

Así seria ESA conversación, sobre todo ESA. Pues es la que mas le cuesta, nos cuesta. Ella leyendome la mente y yo diciendo verdades que ella ignora que yo se. Al final ninguno aceptaría su error. Porque ambos lo tuvimos. Pero ella más. Y cuando hay un tercero todo se vuelve peor.

Y es gracioso, cuando lo imagine, sonreí al visualizar su enojo, que da miedo, pero que da cierta constancia de que siempre será mas vulnerable de lo que aparenta. No por burla, por nostalgia.

Todo lo que pasó fue como una guerra, los amigos se dividen al igual que las opiniones. Y ella, ella allí, con miedo, aparentando fuerza, buscando apoyo, no lo tiene. Quien la apoyaría después de lo que hizo. Solo ÉL, pero el esta vendado, no ve mas allá de lo que hizo, nunca lo hará, pues cree amarla, y no la ama, eso tampoco es amor. Solo los que no saben lo que realmente paso, los que escuchan lo que ella dice, de mi, de lo que pasó, sus amigos del colegio que solo ve en fiestas, los que no se quieren meter en el asunto porque realmente yo les valgo madre y ella también. Esos, esos la "apoyan" pero esos son fake. Ellos no la conocen realmente, ni a mi, ni a ella, ni a ÉL.

-Pero tu me dijiste esto y esto y blablablablablabla- empezarías.

Y ambos sabemos que esas son estupideces, boberías, excusas. Aunque quiza tiene razon y si fui todo eso que me decia y fue mi culpa que se fuera. Que se vaya con otros brazos. Pero eso también es mentira. Quizá fue porque trate de alejarme, de desligarme de ella, pero siempre mirando de reojo por si ella se disponía a dar un paso a delante. No lo hizo. Nunca. Al contrario, se creo una imagen distorsionada de mi, como si nunca me hubiera conocido. Quizá nunca me conoció con detenimiento a pesar de abrirle mi corazón a pleno, no se. Quizá lo hizo y ahora es ella quien tiene unos lentes oscuros puestos, que, por ÉL, no se atreve a quitarselos.

A veces pienso que soy una mala persona, pero quizá simplemente soy una persona a la que le han pasado cosas malas. A la que la vida le ha jugado un poco chueco. Y, cuando alguien entra en tu vida en esos momentos, sueles compararla no por que sepa superar sus problemas, si no porque su vida es menos complicada que la de la anterior persona. Y eso me pasó a mi. Y fui desterrado por otro.

Y si digo esto no es por celos, aunque quizá si. Creo que seria lo normal. La mas acertado. Pero eso ya queda en el corazón de cada uno. Pues tengo plena certeza de que fui valiente al arriesgarme a confesarle mi amor, mis sentimientos, a decirle luego de darnos un primer beso todos los días que la amaba, que estaba siempre guapa y hermosa, y por eso fui feliz. Es algo que me enorgullece bastante. Pues es algo que hace que lleve la cabeza siempre en alto, de ser capaz de haberlos mirado a los ojos a ambos y ver su reacción, no por reto, por autoestima. Aunque esta se venga abajo cuando me vuelva a preguntar a mi mismo ¿Se habrá enterado de mi viaje?

En fin. 

¿Que estarás haciendo ahora a las 3 AM mientras escribo esto? seguro al teléfono con ÉL. Riendo. Diciendo cosas que quizá me solía decir a mi, suplantando tu dolor, tus ausencias. Mintiendole. Planeando Furtivas escapadas. Que se yo. Aunque quizá si lo sepa. Es por eso que aveces, solo a veces,  siento envidia; pues a mi también me hubiera gustado tener la fortuna de que me pasará lo que a ella, de tener a alguien (quien sea) que este a mi lado como ÉL a ti. Que suerte tienes. Pues fueron incontables veces las que a mi me hubiera gustado tener un hombro en el cual llorar, un cuerpo con el cual desquitar esas ganas de ser querido, una voz que me diga que lo que estaba haciendo estaba bien. Pero no fue así. Que suerte tienes.

Solo me tuve a mi y a tus mentiras.

Pero a pesar de todo, ya no duele como antes. Pues hacen como 7 meses que paso todo esto, 4 desde la ultima vez que hablamos, 3 desde mi cumpleaños, 6 días desde la ultima navidad y antes de ayer que fue año nuevo. Y sigo vivo. Destrozado, pero vivo.

...

Quien alguna vez lea este blog quiero que sepa que fui feliz y a pesar de que la vida estos últimos años ha sido bien hija de puta conmigo, se que si sigo luchando voy a lograr mi paz, mi tranquilidad. ¿Felicidad? eso no existe. O si, pero la felicidad son solo momentos, segundos, que uno debe aprovechar. Eso significa felicidad. Como aquel momento en el que vi a aquella chica del vestido morado estirando los brazos para abrazarme.

Ya no se puede vivir de la desdicha. hay que tratar de vivir con lo que tenemos y no de lo que carecemos, porque si no va a ser difícil... y es un camino muy difícil. Pero que se yo. Tengo 24. Y aquí queda plasmada mi despedida de este blog. No siento pena como solía ver en las despedidas de otras paginas de otros autores. No siento melancolía, tampoco. Me siento... liberado.

Ella alguna vez me dijo que había cambiado, pero se equivocaba. A principios del año que pasó aprendí muchas cosas de la vida, y aprender no es cambiar, es crecer. Y yo crecí.

Aunque mi historia con esta mujer de la que les hablo no fue la de un final feliz y la cual me llevó a la desdicha, se que en algunos años volveré por aquí para escribir un resumen de mi vida hasta ese momento. Quizá mas interesante y mas emotiva que esta, con muchas mas sonrisas, nadie sabe, ni yo.  Pero tengo la seguridad que vienen tiempos de bonanza. Por el momento solo me queda decirles...


Adios.




PS: Es raro como este blog empezó por una cuestión de desamor y termina casi por la misma ruta.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

La promesa

-Hola...- me dice.

-Hola- le digo y le doy un beso en la mejilla, puedo notar su aroma - tengo que ver unas cosas de la matricula, no se que pasó- le vuelvo a decir.

Con un "no te preocupes" y al ver que la fila de espera para ser atendido era larga, su mirada cambia y mira hacia cualquier otra cosa que no sean mis ojos.

-¿Como has estado?- pregunto.

-Bien- me dice mirandome y luego volteando la cara. Coje el celular. -¿Y tu?- pregunta.

-¿Yo? bien, estresado por este tramite- le digo.

Luego nuestra conversación se basa a lo desastrosa que es la matricula en la universidad, el desorden y esas cosas que dan ganas de mandarlas por un tubo.

En eso llega un amigo y juntos se van a una banca para charlar, dejandome a mi haciendo la cola.

Esta vez cojo yo mi celular y reviso mis mensajes. Específicamente los de ella. 
Hoy en día no recuerdo muy bien lo que decían esos textos, pero me vienen a la mente palabras como: Hablar contigo, te extraño, cuando llegues a lima. 

Yo volteo a verla, y, por alguna extraña razón, ella también estaba mirandome. Le sonrío y ella también sonríe.

En ese momento pienso que esa es una de las cosas que me encantaban de cuando estaba con ella, esa capacidad de leernos las mentes y hasta decir las mismas cosas al mismo tiempo. Fue genial ese momento.

Quizá eso fue lo que me cegó de todas mis dudas y problemas sin resolver con ella. Esa necesidad de tapar el sol con un dedo. Pero en fin.

Pasaron las horas y creo que ninguno entro a sus clases respectivas, nuestro amigo se va y nos quedamos solos conversando. 

Caminamos hasta una tienda. Yo contando un resumen de mi viaje, de como tome clases de tabla, de la gente que conocí, etc. Ella parecía no prestarme atención, al parecer sus vacaciones no habían sido tan divertidas. O al menos eso me hizo creer ella.

Nos besamos, fue inevitable. Yo tenia mucha pena y un corazón roto. Y ella... ella no se, nunca lo supe. O almenos creo saberlo. 

Pero fue hermoso, fue como cuando nos besamos por primera vez, ambos sonreímos como niños, con nerviosismo, como pubertos recibiendo un primer inolvidable beso.

La tome de la mano y le acaricie el rostro. Nos abrazamos una eternidad.

-No te vuelvas a ir- le dije.

-No lo hare- me dice y nos volvemos a besar.

Los días pasaron y yo pequé de sincero, de muy honesto. Pues aveces cuando una persona esta en falta tiene la necesidad de reparar el daño. En nuestro caso fue al revés y fui yo quien se encargo de no hacerla sentir mal, frente a mis amigos, frente a nuestro grupo, en la universidad. Lo que paso... ya fue, le decía; pero ella parecía seguir viviendo con un remordimiento inmenso. Y lo peor era que yo lo notaba. Que yo sabia todas sus mentiras.

Quizá algo de culpa tengo, por confiar tan rápido y dejarme envenenar con medias verdades. Quizá si tengo la culpa, por querer recuperar lo irrecuperable. Quizá fue enteramente culpa mía por correr sin antes empezar a caminar otra vez y dejarla entrar a  mi fracturado corazón.

Pero así se dio. Y ella no aguantó, nunca supe muy bien lo que pasó con ella. Su mirada, a pesar de la oportunidad que le di, nunca volvió a ser la misma, ni su risa, ni su manera de ser. Se perdió.

Y volvió a pasar lo de la ultima vez. Con mentiras, se alejó.

Y no reclamo que se haya ido, pues quizá ella mentía por no hacerme daño, pero yo hubiera preferido una verdad a una mentira. Al fin y al cabo, me merecía una explicación después de todo lo que pasamos, después de mi plena sinceridad y confianza.... después de haberlo apostado todo por ella.

Sin embargo todo fue exactamente como la ultima vez.

La ultima vez que escuche su voz fue por teléfono, nunca la había escuchado así, gritandome como si yo hubiera tenido la culpa de algo, reclamando, justificando sus faltas, restregandome lo imbécil que era, lo inepto, y muchas otras cosas más que probablemente si sea. Me pregunto ahora si ella hubiera sido capaz de decirme todo lo que me dijo en mi cara, si hubiera tenido la decencia de mentirme mirandome a los ojos. Al colgar, mi mamá toca la ventana de mi habitación. -Ya esta la comida- dice luego de un segundo de silencio.

Pasaron los días y las semanas, siempre esperando una llamada (como antes de mi viaje), hasta que un día, simplemente, deje de esperar.

Y aquí me tienen... mucho tiempo después de todo eso, ya es casi fin de año. Obligado a continuar. Pues creanlo o no, me quede a medio camino. Es raro esto de ya no estar con ESA persona, sobre todo después de tan fuerte conexión, de tantos momentos sinceros y que por una mentira todo se viene abajo y pones en duda todo lo vivido.

Aveces trato de estar bien y lo logro con éxito, otras no.

A veces tan solo recuerdo la promesa que me hice en Ecuador: "Siempre hay que ganarle a la adversidad" y sigo mi camino.

La terminal

Creo recordar bien claramente lo siguiente que le dije a mi hermana: sabes, este año es mi año, habrán muchas cosas buenas, dicen que es mi año de cambios y se que serán cambios buenos, sabes. Estoy ansioso por que sea ya 2012, ya merezco por fin un año bueno, sabes.

Recuerdo que mi hermana se ríe, pues ella siempre cree que todo lo digo en broma. Pero no fue ese el contexto con el que quise hablar. Yo hablaba muy enserio. Dice: Que buena hermano.



...Meses después en el terrapuerto de Guayaquil - Ecuador.


¿En que momento se jodio mi vida? me pregunto mientras intento distraerme con la gente que pasa apurada hacia las terminales. Llevo como 3 horas de las 5 que faltan para subir al bus que me lleve a mi pais.

Fue allí sentado, durante 5 horas, que pienso en mi vida. Me rio, niego con la cabeza y suspiro.

Me hice una promesa y luego me dirigí a un restaurante arrastrando mi maleta.

...

Llego a Piura con un sol inclemente para luego ir a Trujillo. Visito algunos familiares en el camino.
Ya de noche, cojo otra vez mi maleta y tomo un taxi rumbo a la otra terminal.

...

Llego a Trujillo muy de mañana, cansado, sudado y con muchas cosas en la cabeza. Paso el ultimo fin de semana allí, pero la verdad... quise regresar a Lima.

...

Aveces tengo terror de realizar viajes, pues siempre que llego a mi hogar algo pasa, y todo cambia.
Sin embargo algo tenia yo muy en claro, Tenia una promesa que cumplir y lo iba a hacer.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Puerto lopez

PUM PUM PUM

PUM PUM PUM

Mis ojos se abren y levanto la cabeza algo asustado.

PUM PUM PUM

Quien?!?! - digo con voz ronca.

Joven, lo buscan los de su tour- me dice la dueña del hotel con quien habia entablado amistad.

Enseguida voy - le digo al mismo tiempo que reacciono del todo.

Al ponerme de pie mi cabeza da vuelta. Con dificultad voy al baño a lavarme la cara. No tengo tiempo para ducharme, pensé.

Me puse un polo azul y un short blanco. Busqué una toalla (que nunca usé) y metí como pude la camara fotográfica (que usé poco) dentro del canguro.

Al bajar la muchacha que me habia ofrecido el tour me sonrie con nerviosismo.

Perdoname, me quede dormido - le dije.

No te prepcupes, aun hay tiempo - me dice.

Y era verdad, al subir al auto del tour aún habia asientos vacíos. Me sente al lado del chofer y caí dormido. Que dure mil horas el camino, me dije.

Pero no, me desperto la voz del condutor una hora después al decir: señores, hemos llegado a puerto lopez.

Si hubiera tenido la camara a la mano le hubiera tomado una foto. Pero como ya dije una vez: los mejores momentos del viaje no los tengo en fotos.

El cielo aun estaba un poco oscuro pero a lo lejos el sol asomaba.

Al bajar a la playa nos hicieron quitar los zapatos; temí por mis zapatillas Vans favoritas. Luego nos subieron al bote para enrumbar mar adentro.

tardamos como 40 min en lograr llegar mar adentro. Unos cuantos se marearon, incluidos yo, quien tuve que ir al baño incontables veces para vomitar lo que ya no tenia en el estomago. Al parecer la mala noche y la resaca me habian jugado mal, sobre todo por mi genial idea de subir a un bote.

Nunca habia estado tan lejos de la tierra, el agua era azul oscura, se movia temiblemente sin dirección alguna formando pequeñas olas sin destino, de pronto vimos un chorro de agua a lo lejos.

Ballenas!!! - grita un colombiano turista.

El resto es cosa que deberian de ver con sus propios ojos. El guia nos decia la problematica con las ballenas y la contaminación

Recuerdo ese rato pensar: los problemas son grandes incluso para las ballenas.

10 avistamientos de ballenas después, regresamos a tierra firme, les juro nunca amé tanto regresar a pisar arena. Cojimos nuestros zapatos y enrumbamos camino de regreso a montañita.

Eran las 12 pm cuando llegue a mi hotel. Esas eran mis ultimas horas en aquel lugar. Ya era tiempo de volver.

jueves, 11 de octubre de 2012

La playa

Ya dentro de la disco me dirijo a la barra. Hay un monton de gente ese sabado. Gente que viaja desde todos las provincias de ecuador y gente de todo el mundo.

Pido una cerveza que generalmente cuesta 4$ y que generalmente es mucho mas grande que las botellas que tenemos aqui en perú. Allí en montañita se toma a pico.

A mi lado una chica se sienta. Yo la observo detenidamente, ella voltea y me mira, sonrie y se va.

La sigo con la mirada, cuando de pronto veo a C cruzar justo en frente.

Lo llamo por su nombre y el voltea y dice, te hemos buscado brother!!

Me presenta a sus amigas peruanas. Fue raro, pues es un poco extraño tener que conocer compatriotas en otro país.

L y S eran sus nombres.

Hablamos de todo y bailamos y bebimos como hasta las 5 am.

Vamos a la playa, dice alguien.

Pero por algun motivo volvemos a aparecer en la calle de los cocteles que seguia repleta.

C se encontro con un amigo quien venia acompañado de una uruguaya que estaba pasada de copas. Luego de unos minutos de unirce al grupo, desaparecieron.

S y yo nos ponemos a conversar muy amenamente, nos parecemos en algunas cosas y nos reimos de cosas sin sentido.

Por otro lado C y L terminan sus tragos y se alejan caminando a la playa.

Pot inercia S y yo los seguimos, tambaleando. Pero C y L caminan mas rapido que nosotros y se alejan mucho más. Los perdemos de vista.

Estoy muerta, dice S. Yo le respondo igual.

Ambos nos sentamos frente al mar mirando el cielo que aún sigue oscuro. ¿Puedes verlos? Me pregunta.

Creo que si, pero no seria bueno interrumpirlos; le digo al lograr distinguir el cuerpo desnudo de L sobre el de C bien lejos de donde nos encontrabamos.

¿Que? Jajaja ¿como los vez? Si creo que estan bien lejos, yo no veo nada; pregunta.

Y es en ese momento donde me da pereza explicarle que llevo lentes de contacto, asi como los motivos por el cual me encuentro tan lejos de mi ciudad, quiza hasta tener que explicarle porque me doy el lujo de viajar solo. Todos esos detalles que no son necesarios que alguien que recien conoces sepa.

Tengo buena vista; le digo algo candado.

Nos quedamos callados un buen rato y ella se recuesta en mi hombro.

¿Vamonos?, me dice.

¿No esperarás a L?, le digo.

Ambos volvemos a reir.

Para nada, aparte ¿mañana no te ibas a Puerto lopez?

En ese rato se me quita el sueño, reacciono, y recuerdo que tenía un tour ya pagado hacia ese lugar.

Tenemos que irnos, le digo rapidamente.

Nos ponemos de pie limpiandonos la arena. Al caminar las calles ya estan vacias y el cielo ya muy claro.

Nos despedimos y quedamos en vernos mas tarde al regresar de mi tour. Cosa que nunca pasó. Pero esa es otra historia.

Solo recuerdo que subí a mi habitación como pude, me quite la ropa y me metí a la cama.

Eran las 6:20 am, a mil kilometros de mi hogar, y al parecer habia conocido a alguien que se parecia a mi.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Caipirinhas

Esa noche quedamos en encontrarnos en la famosa calle de los cocteles. Para que se hagan una idea, se trata de una calle grande en donde tanto por derecha como por izquierda hay puestos de madera repletos de bebidas con todos los tipos de tragos inimaginables.

Entro a esta calle y camino por 20 minutos. Eran como las 10:40 cuando me di cuenta que C y sus amigas no daba señales de aparecer.

Me aserco a uno de los puestos y el que atiende me dice: una bebida amigo?

Cualquera que tenga ron, le respondo.

Lo interesante de este lugar es que los tragos se preparan delante tuyo, cual si fuera un fastfood. Era muy gracioso pues tambien habia musica. Aquella gente parecia no tener problemas. Todos bailan. Todos caminan de un lado a otro.

Luego de 3 minutos aquel señor me entrega un enorme vaso que nunca supe que tenia exactamente.

10:51 y C no aparecia por la calle.

Deme otro...mmm que es lo que mejor prepara?. Le digo sacando la billetera.

Las caipirinhas mi amigo. Me dice.

Luego de 4 caipirinhas de fresa, mango, manzana, y de coco. Mi entusiasmo habia crecido. A mi lado unos turistas bailaban regueton que sonaba a lo lejos en una de las discoteacas de enfrente.

Tiene pisco? Le pregunto al bartender.

Amigo, yo se que usted es peruano, no le voy a mentir, pero el unico pisco que tengo es el que me trajeron unos chilenos hace unos días.

Ambos reimos y le digo que mejor no.

Me despido de aquel señor y el agradece la charla que nos dimos mientras el preparaba los tragos.

Vuelva pronto, me dice.

La proxima vez que venga traigo un pisco peruano, le digo.

Aquel señor sonrie aun más y me estrecha la mano.

Me alejo del puesto y emprendo rumbo a una disco que quedaba frente al mar.

En el camino, trato de recordar el nombre de aquel señor y creanme que si alguna vez van a montañita, les recomendaria su puesto que tiene las mejores caipirinhas que he probado en mi vida.

lunes, 8 de octubre de 2012

Clases de surf

El día amenece muy hermoso, con sol.Son casi las 12. Me recupero un poco de la noche anterior saliendo a tomar un batido de frutas.

La del puesto de batidos pregunta si soy peruano. Yo le digo que si, y entablamos una conversación de casi 30 min.

Al irme y prometiendo volver, veo el anuncio clases de surf en una tienda.

De alguna manera me senti arriesgado ese día, nunca en mi vida hubiera pensado en meterme muy dentro del mar, sobre todo por la cantidad de miedo que mi madre siempre me impuso.

La argentina, que estaba en la caja, me entraga el recivo y acordamos que mi instructor me veria a las 4pm en esa misma tienda.

...

Pasé la mayor parte de la tarde la pase conociendo más el lugar, viendo artesanias que nunca compré.

La gente, ese sabado, parecia muy entusiasmada. Y si no fuera porque las calles eran pequeñas, me parecia que habian cada vez mas personas.

Ya como a las 3:50 salí del hotel. El instructor de tabla estaba en la tienda. Su nombre era C y tenia 27 años, pero parecia de mi edad.

Aquella tarde me caí un monton de veces de la tabla, solo logré ponerme en pie unas tres veces durante 4 o 5 segundos.

Ya como a las 6 el atardecer en motañita se acababa. C me pregunta si quiero seguir. Yo le digo que no. Y era verdad, me dolia ya todo el cuerpo.

Caminando por la playa C y yo nos volvemos amigos, nos contamos algo de nuestras vidas, C es local, a vivido en montañita toda su vida, tiene. Un hostel de 3 pisos que es en donde vive junto a su familia. Luego pregunta algo que no habia preguntado hasta ahora: ¿de donde eres?

Al darle mi respuesta, agrega: oh, en mi hotel viven dos peruanas. Salgamos esta noche.

Yo asiento con la cabeza.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Soledad

Quizá te sientas solo, pero no lo estás.

La gente, amigos y quizá hasta tu familia te dirá que te entienden. Tu pensarás que no es así. Pero uno nunca sabe por las cosas que pasa la gente en la vida. Escucha. Abre tu mente.

Tu peor error va a ser estancarte y aferrarte a recuerdos, va a ser inevitable, doloroso, pero no se puede vivir asi.

Vas a querer gritar, te recomiendo que lo hagas. Vas a ver mucha gente que te va a parecer más felíz que de costumbre, te sentiras abrumado al comparar tu estado de ánimo. Es normal. Si sientes llorar, hazlo. Pero secate las lágrimas cuanto antes.

Notaras que hace mucho más frío que de costumbre y que las cosas malas, por mínimas que parezcan, se incrementan. Todo esta en la mente.

Te podría decir que te entiendo, y quizá si has leido todo esto hasta aqui quiere decir que estas pasando por una situacion similar, pero no podras entenderlo.

Odiaras tu soledad.

Pero sin soledad no se puede llegar a conocer uno mismo, sin soledad nunca entenderas lo que quieres en la vida, sin soledad nunca comprenderas que los momentos felices son solo eso...momentos, sin soledad nunca entenderas que nunca hay que repetir los mismos errores.

Tal vez los cometas una segunda vez, pero una tercera ya no.

No te dire que mañana encontraras al amor de tu vida, porque eso no va a pasar. El amor no se encuentra, ni se busca. Simplemente llega sin que lo notes.

Como consejo te dire que te apolles en tus amigos. Se que será dificil contar algunas cosas, te sentiras como un tonto o tonta, pero los verdaderos amigos te diran las cosas claras, te diran verdades (que pueden doler o no), te diran si hiciste mal o no. Pero al fin y al cabo, te haran sentir mejor; sin juzgar, sin reclamar, solo abrazandote y distrayendote un poco.

Date cuenta de quienes te rodean, de quienes importan. Si tienes suerte (como yo) a estas alturas de tu vida habras conocido una centena de gente, pero solo unos cuantos estan allí.

Si de lo contrario, no confias en nadie, o quizá la unica persona sercana a ti no es a quien quieres... pues alejare y date un tiempo a solas. Yo lo hice, pero no funciono. ¿Que hice mal? alejarme de todo sin darme cuenta de que habia gente que se preocupaba por mi.

El amor es asi, no deberia serlo, pero asi se da. No hay culpables (o quizá si), pero de culpa y rencor no se vive. Se vive de respeto a quien alguna vez camino de la mano contigo, asi no se lo haya merecido al final.

Y si esto no logra animarte, te dire que hay mucho mas por ver que las 4 paredes de tu habitación. Sal y respira.

Yo pasé mucho tiempo caminando por las calles mirando a la gente, intentando buscar soluciones, un rumbo, que se yo. Y nunca encontre lo que buscaba, algo faltaba.

Era paz.

Y eso no implica alejarse de todo, no. Implica entender cosas que ya tienes de ante mano y asimilarlas. Incluso aceptar que ya nada sera como antes. Deberas aprender a vivir un tiempo junto a la soledad.

La soledad es solo un complemento del amor, dijo un poeta. Pues, la soledad como tal, prepara al corazon para elevarse hasta las nubes una vez este limpio. Es tan solo una digna compañera la cual debes abrigar en tu pecho por un tiempo. Sin soledad, no hay amor. Dicen.

Encuentrate.

Preguntate que es lo que quieres realmente.

Quieres ser feliz?, eso no. Uno no debe tener como meta ser feliz, debe serlo durante el trayecto.


........

Termino de lavarme la cara ya en el baño de mi habitación, la música se reinícia en aquella discoteca de la acabo de llegar.

Apago las luces y me acurruco en las sabanas. Esa madrugada no pude dormir pensando en lo que acababa de entender mirandome al espejo.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cuencana

Esa noche en montañita quizá fue la más rara de mi vida. Para empezar pase gran parte de la tarde tirado en la arena viendo el cielo. El sol habia decidido salir por la tarde y las calles se pusieron desiertas. Todos disfrutaban del mar.

Pero yo estaba allí, pensando. Hasta que una nube retiró al sol y ya no tenia sentido estar asi.

Fui a buscar comida a un restaurante de los tantos que habian, gente por todos lados, de todas nacionalidades, parecia verano.

Ya por la noche (y tomando en cuenta que todo el tiempo intente fallodamente conectarme a la red wifi del hostel) me cambié y salí.

Si la vida diurna era tranquila, la nocturna era todo lo contrario. La calle de los coteles, una cuadra repleta de puestos de licor, estaba repleta. Podias pedir cualquier tipo de trago cual si fueras a pedir una salchipapa.

Caminé hasta recorrer todo el sitio de noche. Era increible. Por alguna razon, el restaurante al que fuí por la tarde, era una disco de noche. Lugar que quedaba frente a donde me estaba hospedando.

Esa noche la pase allí bebiendo en la barra, viendo como la gente salía a bailar.

Me puse a pensar que era ilógico estar allí y no disfrutar el momento. Asi que me diriji a la pista de baile; sin éxito me fui a los extremos del lugar. Hasta que como luego de 6 u 8 minutos una chica de mediana estatura, con el cabello castaño, y de piel clara aparece frente a mi.

¿Quieres bailar?, le pregunto. Ella dice: es que estoy con mi amiga; y la amiga de esta dichosa chica aparece por detrás y le dice: no pero... Normal, ve

Nos ponemos a bailar un regueton y a charlar un rato, no habian pasado ni 5 minutos y la musica se detiene.

-...acabo de graduarme como doctora...- dice, bajando el tono de su voz al notar que ya no habia musica.

-que bueno, felicidades- le respondo algo nervioso.

Una especie de show para alegir a la chica que baila mejor dentro del local empieza.

Es entonces que salímos de la pista de baile y nos reunimos con su grupo de amigas graduadas. Empiezan las preguntas típicas que se hacen cuando se conoce por primera vez a alguien.

Pero de rato en rato nos quedamos todos en silencio, más que para hacer bulla por la chica que sube al escenario a concursar.

Pasan 10...15...no se ni cuantos minutos pasaron, pero fue eterno, nunca habia visto un show que durara tanto.

Dan las 3 am y estas chicas se van al baño. Yo miro a mi alrededor y es allí, parado entre tanta gente que me siento verdaderamente solo.

martes, 18 de septiembre de 2012

Montañita - ecuador

Me despierto a las 5 am para ducharme y salir del hotel con todo y maletas, mi destino es la paradiseaca montañita.

El camino de tres horas fue pura distracción; el paisaje y el clima iba mejorando cada vez más, pues a pesar de ser zona costera estaba un poco nublado.

El bus traia aire acondicionado que me helaba hasta el alma, creo que fue en ese momento en el cual dejé de pensar cualquier cosa y me concentre más en abrigarme con las manos.

De pronto, ya habiamos llegado. Al bajar un calorcito caracteristico me animó el alma, pude sentír como mi corazón latia emocionado. Creo que era lo mas lejos que habia estado de casa, por mi cuenta claro.

Y allí me tenian, caminando con mi maleta al hombro por las 5 calles que tiene montañita en busca de hospedaje.

Si tengo que describir el lugar (que es indescriptible), tendría que decir que es una mezcla del Caribe con un pueblo hippie. En verdad el lugar tenia una vibra muy agradable.

Habré caminado como por 15 minutos hasta que encotré un lugar cuyo balcón daba a la calle principal.

A penas logré entrar a la habitación, cerre con llave y me metí dentro de las sabanas. Dormi como un liron.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Guayaquil 2: noche

Desperte como a las 4 de la tarde, mi estomago rugia por comida y mi piel se arrugaba a falta de agua.

Me puse ropa y sali otra vez de esas 4 paredes.

El cielo de guayaquil seguía encendido. Me dispuse asi, a caminar hasta el malecon 2000, un malecon enorme, con un centro comercial y demás.

Comi una hamburguesa en un mc donald's que quedaba frente al rio guayas, el rio mas grande de la ciudad.

Ya atardeciendo, me subo a la atraccion turistica mas famosa de guayaquil: el barco del capitan morgan.

En mi grupo de viaje habia una promocion de estudiantes, supongo que de unos 16. Corrian por aqui pot alla, foto por aqui por alla, risas por aqui por alla. Los veo y recuerdo que habia olvidado algo importante en mi vida. Y era reir. Hace mucho que no lo hacia.

Me la pasé todo el trayecto mirando el paisaje verde de la ciudad, pensando en todo y a la vez mandando todo a la nada.

Creo no haber mencionado los problemas que me torturaban, pero, acaso es relevante eso?

De alguna manera el barco regresa al muelle. Todos bajan.

Lo que quedó de la tarde y de la noche la invertí en caminar. Camine mucho. Tenia la necesidad de mantener la mente en otro lado.

Esa noche visité tiendas, muchas calles y me fumé un cigarro frente a mi hotel.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Guayaquil 1

Salgo del hotel tan rápido como logro subir a mi habitación para darme una ducha.

El sol brilla como nunca antes lo había visto.

Camino despacio por las calles de guayaquil observando todo detenidamente. La gente pasa por mi lado, viajeros, locales, personas con terno, hippies, comerciantes, parejas de enamorados.

Me entre un poco de melancolia y entro a un cyber cafe que logro ver entre el tumulto.

Al entrar pido un refresco a pesar de ver a un montón de gente tomando cafe. Me pregunte a mi mismo varias veces si no tenian calor.

Logro conectarme a la red wifi, desde mi telefono, me llegan varios mensajes al whatsapp, al twitter, al Facebook, al mail. Me aburrí y solo avise de mi llegada a tierras ecuatorianas a mi familia.

Apague el celular.

Fue poco el tiempo que estuve sentado allí entre tanta gente, no lo soportaba. Fue entonces que cogí mi refresco y volví a caminar.

Al hacerlo me di cuenta que me había desorientado, no sabia donde estaba mi hotel, o mejor dicho, no sabia en que dirección iba.

Al carajo, me dije mirando el reloj y secandome el sudor de la frente. Una pareja pasa por mi lado besandoce bien apasionadamente.

Me les quedo mirando unos segundos y me entra melancolia, que luego se transforma en enojo.

Vuelvo a caminar, pero ya no despacio, sino rapido. Como si tuviera alg que hacer.

No se cuanto caminé, ni por cuanto tiempo. Solo se que tome algunas fotos ( 2 o 3 ) con el teléfono al llegar a un rio que me impedía el paso. La única forma de cruzarlo era caminando por un puente larguísimo o en auto.

Y allí parado, frente a ese rio inmenso y oscuro. Me puse a llorar en silencio.

Luego de un rato, tomé un taxi de regreso al hotel para darme otra ducha, el calor ya era insoportable. Ese momento caí en cuenta de cuan lejos estaba de mi hotel.

Tirado sobre la cama, cubierto solo por la toalla a la cintura, vi que en la television anunciaban que estabamos a 30 grados centigrados.


Eran como las 2 PM y el sueño me venció, hasta que me quede dormido.


jueves, 13 de septiembre de 2012

Camino interminable

Subo al bus y me doy con la sorpresa de que para mi mala suerte, me toca sentarme al lado de un tipo gordo que no paró de roncar durante todo el viaje.

Como no puedo dormir, trato de interesarme en la pelicula que andan pasando detro del bus.

Sin éxito, me intereso en el paisaje nocturno detrás de la ventana.

La luz de luna baña de un lugubre brillo los pequeños árboles costeros. Muy cerca de la carretera se encuentra el mar, el cual tintinea timidamente siguiendo el compáz de los ronquidos del tipo gordo.

De alguna otra forma logro consiliar sueño. Cierro los ojos y al hacerlo aparecen a mi imagenes de cosas que habia vivido hace poco, casi como un tormento.

Los abro.

Al hacerloe doy cuenta de que las luces estan encendidas y el bus detenido. Una terramosa (la única) nos avisa que debemos bajar. Habiamos llegado a la frontera.

Eran casi las 2 o 3 AM.

Todos los pasajeros bajamos, unos un poco asustados por el aspectodel lugar. Y pues, a decir verdad, Aduanas de nuestro país es una habitación pequeña con las paredes sucias dentro de un edificio abandonado. No hay baños ni nada. Solo los lugareños asomandoce a intentar vender galletas o refrescos.

Yo vuelvo al bus una vez registrado mi pasaporte. Vuelvo a intentardormir, me saco las botas y me cubro como puedo.

Soñé con alguien. No diré quien, pero quiza fué porque hasta hace unas horas habia vuelto a ver su rostro en unas fotos.

Para cuando desperte no habian pasado ni 15 minutos y los ronquidos del tipo gordo terminaban por torturarme otra vez.

Hice de todo, me moví fuertemente, tosia varias veces, pero ni aún asi pude hacer que despierte.

Lo mire de reojo unos segundos y me pregunté a mi mismo: ¿ Por qué tu si puedes dormir? ¿Acaso no tienes poblemas?

Lo deje en paz, y me limité a ponerme los audifonos sin darle play a la musica.

Todo el camino desde alli fue tranquilo. Hasta que claro, nos volvieron a bajar para hacer el chequeo de documentos ya en ecuador.

Dicho sea de paso, fue todo un poco mas rápido y más ordenado. Envidiable.

Para cuando subimos al bus ya eran más de las 6. Y para cuando empezamos a ver otra cosa que no sean cultivos de platanos (es decir ya llegando a la ciudad) eran como las 10:30.

Me bajé lo más rápido que pude de ese bus.

Al bajar, senti algo en el corazón. Me senti lejos de todas mis dolencias. Respire bien hondo y fui en busca de mi pesada maleta.

Al acercarme, el tipo gordo ya estaba llevando la suya. Al pasar por su lado asienta con la cabeza dado una pequeña sonrisa. Le devuelvo el saludo con la cabeza sin sonreir.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Piura

Llego a piura como a las 6:30 am. Hace un poco de calor, la cara me pesa por la mala noche que pasé durante el viaje.

Tomo un taxi con desconfianza hacia la terminal para guayaquil.

Presiento que no va a ser un día tan bueno; para empezar llego tan temprano que la empresa no abre sus puertas hasta las 8. Tomo asiento en una banca y espero alli durante 2 horas.

Ya como a las 8, y harto de esperar, compro el boleto con la salida más proxima. Al leerlo dice 11PM

Salgo con mi pesada maleta al hombro. Busco otro taxi y le digo que me lleve a un hotel, el mas cercano.

No recuerdo el nombre, pero era un hospedaje, digamos, no tan bueno.

Tiene los baños compartidos y un ambiente descuidado. Al entrar, y sin antes fijarme completamente en el lugar, me doy cuenta que no me gusta y a decir verdad no me sentia seguro.

Salgo del lugar 15 minutos despues de intentar dormir en la dura cama en busca de otro lugar. No tuve reembolzo.

Doblando la esquina despues de caminar por tres cuadrad encuentro un Hostal decente. Al entrar al cuarto me meto a la ducha, me quito la ropa y duerme todo lo que no dormi en varias horas.

... Como a las 5 PM despierto. Y caigo encuenta de que ando perdiendo el tiempo alli entre 4 paredes.

Camine por toda una calle en donde habia un centro comercial, mi almuerzo-cena fue una hamburguesa. La cual debore como si no hubiera fin.

Volvi al hotel y empece a ordenar mis cosas y a tenderme sobre la cama otra vez.

Alli tendido fue que pense mucho sobre mi vida, y me dio miedo. Aveces tengo en mente todos mis fracasos y los llevo siempre como una muestra de lo que no debo ser. De evitar ser alguien que no soy.

Salgo otra vez. Y encuentro un bar. Me quedo alli tomando solo en la barra, detras mio las mesas estan casi llenas de parejas y de amigos reunidos. Todos celebran. Me pregunto de que celebrarian.

Como 3 cervezas y 3 cigarros despues, miro el reloj y ya son las 10:00PM. Me levanto, el bartender se despide de mi.

Camino al hotel, dejo atras mi antiguo yo en el bar.

miércoles, 8 de agosto de 2012

El comienzo

El camino de otuzco a trujillo es mas o menos de 2 horas. Y es por eso que regreso para empezar mi otra travesía.

Trujillo es una ciudad que me fascina. Mas que por su gente y comida, por sus costumbres.

Acá parece ir todo bien, con su cielo despejado y con un sol que siempre anúncia un buen dia.

Aqui me quedo pues tengo buenos amigos que hice no hace mucho. Me tratan muy bien y es por eso que les tengo un cariño especial.

La vida nocturna acá en trujillo es genial. Hay de todo tipo de lugares en donde pasarla bien. Sin embargo no es lo que necesito....y es por eso que voy mas al norte. Donde el calor es mas humano.

domingo, 5 de agosto de 2012

Otuzco III

Al despertarme, el frio ya se ha ido un poco. Y un buen desayuno serrano no me caeria mal.

Conseguir desayuno tampoco fue ten dificil Especialmente en un pueblo donde abundan los restaurantes como otuzco.

Al terminar me dirijo a la imponente iglesia de la plaza. En ella habita una de las imagenes mas representativas de america. Es la virgen de la puerta, tan milagrosa como antigua.

Al pasar por un pequeño museo que hay al lado de la iglesia se puede ver las vestimentas que viene usando desde los años 50.

Al entrar me encuentro con una anciana en la puerta. Ella me sonrie y me señala la entrada lateral. Yo le respondo la sonrisa y un gracias. Ella sonrie más.

En esta anciana noté algo distinto. Pues nunca habia visto a una persona de su edad sonreir de esa manera. Como en paz y feliz de si misma.

Me quede con las ganas de preguntarle por que sonreia así.

Entré a la iglesia e hice algo que no hago muy amenudo. Rezé por todos. Agradeci por lo bueno y lo malo. Me quede un buen rato pidiendo por mis seres queridos y por algunas personas a las que quieto mucho.

Y fue en ese momento que entendí algo. No se que fue, pero de alguna manera senti esa ligera paz que senti al ver a la anciana.

Me puse de pie. Y sali.

Ya en la puerta, pude ver a aquella mujer caminando muy despacio por la calle lateral.

Su caminar no parecia calculado. Era como si caminara pensando en miles de cosas.

Por algun motivo, voltea. Me mira. Y vuelve a sonreir.

martes, 31 de julio de 2012

Otuzco II

Esa tarde, luego de encontrar hospedaje y recuperar el aliento fui a almorzar como a las 4pm.

Encontrar lugares donde comer aqui es bien facil. Todos los locales son restaurantes de comidas tipicas y todas a buen precio. Cosa distinta pasa con los hospedajes pues es dificil encontrar uno que sea comodo.

Y al decir esto me refiero a encontrar un colchon suave y sabanas terzas. Las mias fueron un colchon duro y un par de frasadas. Pero no me importó en nada. Era todo parte de la aventura.

Esa noche, camine con las manos todo el tiempo dentro de la polera. Solo las saque para encender un cigarro mientras permanecia sentado en una de las veredas.

Para un limeño promedio como yo este tipo de cosas son interesantes pues el pueblo empieza a cobrar otro tipo de vida por la noche. La gente va a y viene de sus respectivos trabajos a sus hogares. Los puestos de comida alumbran debilmente las quintas. Algunos restaurantes incluso cambian su menú a cena y lonche.

Aquella noche regresé a mi hospedaje como a las 9 pm. El aliento me traicionaba otra vez, y el frio se colaba en mis jeans. Saludé a la dueña que parece siempre estar enojada. Subo a mi habitacion, enciendo el televisor y me quedo dormido pensando en que mañana mismo me quiero ir.

domingo, 29 de julio de 2012

Otuzco I

Hace un frio engañoso. El sol está, pero es esa corriete de aire que se cuela por la tela de mis jeans, que me hace mover las piernas mietras estoy sentado en la vereda de una de las pequeñas calle de este pueblo.

Siento que el corazón me late a mil. Y me entra el remordimiento de todos aquellos cigarros que he fumado hasta ahora.

Para empezar, miro hacia ambos lados buscando un hospedaje. Sin éxito, me vuelvo a poner de pie para enrrumbar la caminata en busca de una cama caliente.

Para que se hagan una idea, Otuzco es de esos pueblos pequeños pero que se han modernizado con el tiempo. No faltan sus cabinas de internet, sus restaurantes, boticas arcangel, letreros de cobertura celular de Claro, television por cable, locutorios, incluso hasta su propio canal de radio, etc.

Pero tampoco ha perido sus costumbres y sus panes serranos.

Otuzco queda como a 2 o 3 horas de Trujillo. Y la verdad es que el camino es hermoso, sobre todo para un limeño promedio como yo.

Esa tarde, al ya encontrar un hospedaje descente (tampoco esperen encontrar un hotel 3 estrellas), desde el balcon de mi habitación logro tomar esta foto. La recordaré siempre, pues cuando contaba el haber estado aqui antes el año pasado, decia: las nubes estan tan cerca, que casi puedes tocarlas.

sábado, 28 de julio de 2012

Un día

Un día cojí todo el dinero que tenia del banco, y fui a comprar un pasaje para esa misma noche con destino a Trujillo.

La que atiendía me dió dos opciones: pagar menos y viajar al día siguiente o pagar más y viajar esa noche.

Y aqui me tienen en el bus, muriendo de sueño pues el sol me deja dormir. Aunque pensandolo bien, el paisaje no se ve tan mal.