sábado, 15 de septiembre de 2012

Guayaquil 2: noche

Desperte como a las 4 de la tarde, mi estomago rugia por comida y mi piel se arrugaba a falta de agua.

Me puse ropa y sali otra vez de esas 4 paredes.

El cielo de guayaquil seguía encendido. Me dispuse asi, a caminar hasta el malecon 2000, un malecon enorme, con un centro comercial y demás.

Comi una hamburguesa en un mc donald's que quedaba frente al rio guayas, el rio mas grande de la ciudad.

Ya atardeciendo, me subo a la atraccion turistica mas famosa de guayaquil: el barco del capitan morgan.

En mi grupo de viaje habia una promocion de estudiantes, supongo que de unos 16. Corrian por aqui pot alla, foto por aqui por alla, risas por aqui por alla. Los veo y recuerdo que habia olvidado algo importante en mi vida. Y era reir. Hace mucho que no lo hacia.

Me la pasé todo el trayecto mirando el paisaje verde de la ciudad, pensando en todo y a la vez mandando todo a la nada.

Creo no haber mencionado los problemas que me torturaban, pero, acaso es relevante eso?

De alguna manera el barco regresa al muelle. Todos bajan.

Lo que quedó de la tarde y de la noche la invertí en caminar. Camine mucho. Tenia la necesidad de mantener la mente en otro lado.

Esa noche visité tiendas, muchas calles y me fumé un cigarro frente a mi hotel.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Guayaquil 1

Salgo del hotel tan rápido como logro subir a mi habitación para darme una ducha.

El sol brilla como nunca antes lo había visto.

Camino despacio por las calles de guayaquil observando todo detenidamente. La gente pasa por mi lado, viajeros, locales, personas con terno, hippies, comerciantes, parejas de enamorados.

Me entre un poco de melancolia y entro a un cyber cafe que logro ver entre el tumulto.

Al entrar pido un refresco a pesar de ver a un montón de gente tomando cafe. Me pregunte a mi mismo varias veces si no tenian calor.

Logro conectarme a la red wifi, desde mi telefono, me llegan varios mensajes al whatsapp, al twitter, al Facebook, al mail. Me aburrí y solo avise de mi llegada a tierras ecuatorianas a mi familia.

Apague el celular.

Fue poco el tiempo que estuve sentado allí entre tanta gente, no lo soportaba. Fue entonces que cogí mi refresco y volví a caminar.

Al hacerlo me di cuenta que me había desorientado, no sabia donde estaba mi hotel, o mejor dicho, no sabia en que dirección iba.

Al carajo, me dije mirando el reloj y secandome el sudor de la frente. Una pareja pasa por mi lado besandoce bien apasionadamente.

Me les quedo mirando unos segundos y me entra melancolia, que luego se transforma en enojo.

Vuelvo a caminar, pero ya no despacio, sino rapido. Como si tuviera alg que hacer.

No se cuanto caminé, ni por cuanto tiempo. Solo se que tome algunas fotos ( 2 o 3 ) con el teléfono al llegar a un rio que me impedía el paso. La única forma de cruzarlo era caminando por un puente larguísimo o en auto.

Y allí parado, frente a ese rio inmenso y oscuro. Me puse a llorar en silencio.

Luego de un rato, tomé un taxi de regreso al hotel para darme otra ducha, el calor ya era insoportable. Ese momento caí en cuenta de cuan lejos estaba de mi hotel.

Tirado sobre la cama, cubierto solo por la toalla a la cintura, vi que en la television anunciaban que estabamos a 30 grados centigrados.


Eran como las 2 PM y el sueño me venció, hasta que me quede dormido.


jueves, 13 de septiembre de 2012

Camino interminable

Subo al bus y me doy con la sorpresa de que para mi mala suerte, me toca sentarme al lado de un tipo gordo que no paró de roncar durante todo el viaje.

Como no puedo dormir, trato de interesarme en la pelicula que andan pasando detro del bus.

Sin éxito, me intereso en el paisaje nocturno detrás de la ventana.

La luz de luna baña de un lugubre brillo los pequeños árboles costeros. Muy cerca de la carretera se encuentra el mar, el cual tintinea timidamente siguiendo el compáz de los ronquidos del tipo gordo.

De alguna otra forma logro consiliar sueño. Cierro los ojos y al hacerlo aparecen a mi imagenes de cosas que habia vivido hace poco, casi como un tormento.

Los abro.

Al hacerloe doy cuenta de que las luces estan encendidas y el bus detenido. Una terramosa (la única) nos avisa que debemos bajar. Habiamos llegado a la frontera.

Eran casi las 2 o 3 AM.

Todos los pasajeros bajamos, unos un poco asustados por el aspectodel lugar. Y pues, a decir verdad, Aduanas de nuestro país es una habitación pequeña con las paredes sucias dentro de un edificio abandonado. No hay baños ni nada. Solo los lugareños asomandoce a intentar vender galletas o refrescos.

Yo vuelvo al bus una vez registrado mi pasaporte. Vuelvo a intentardormir, me saco las botas y me cubro como puedo.

Soñé con alguien. No diré quien, pero quiza fué porque hasta hace unas horas habia vuelto a ver su rostro en unas fotos.

Para cuando desperte no habian pasado ni 15 minutos y los ronquidos del tipo gordo terminaban por torturarme otra vez.

Hice de todo, me moví fuertemente, tosia varias veces, pero ni aún asi pude hacer que despierte.

Lo mire de reojo unos segundos y me pregunté a mi mismo: ¿ Por qué tu si puedes dormir? ¿Acaso no tienes poblemas?

Lo deje en paz, y me limité a ponerme los audifonos sin darle play a la musica.

Todo el camino desde alli fue tranquilo. Hasta que claro, nos volvieron a bajar para hacer el chequeo de documentos ya en ecuador.

Dicho sea de paso, fue todo un poco mas rápido y más ordenado. Envidiable.

Para cuando subimos al bus ya eran más de las 6. Y para cuando empezamos a ver otra cosa que no sean cultivos de platanos (es decir ya llegando a la ciudad) eran como las 10:30.

Me bajé lo más rápido que pude de ese bus.

Al bajar, senti algo en el corazón. Me senti lejos de todas mis dolencias. Respire bien hondo y fui en busca de mi pesada maleta.

Al acercarme, el tipo gordo ya estaba llevando la suya. Al pasar por su lado asienta con la cabeza dado una pequeña sonrisa. Le devuelvo el saludo con la cabeza sin sonreir.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Piura

Llego a piura como a las 6:30 am. Hace un poco de calor, la cara me pesa por la mala noche que pasé durante el viaje.

Tomo un taxi con desconfianza hacia la terminal para guayaquil.

Presiento que no va a ser un día tan bueno; para empezar llego tan temprano que la empresa no abre sus puertas hasta las 8. Tomo asiento en una banca y espero alli durante 2 horas.

Ya como a las 8, y harto de esperar, compro el boleto con la salida más proxima. Al leerlo dice 11PM

Salgo con mi pesada maleta al hombro. Busco otro taxi y le digo que me lleve a un hotel, el mas cercano.

No recuerdo el nombre, pero era un hospedaje, digamos, no tan bueno.

Tiene los baños compartidos y un ambiente descuidado. Al entrar, y sin antes fijarme completamente en el lugar, me doy cuenta que no me gusta y a decir verdad no me sentia seguro.

Salgo del lugar 15 minutos despues de intentar dormir en la dura cama en busca de otro lugar. No tuve reembolzo.

Doblando la esquina despues de caminar por tres cuadrad encuentro un Hostal decente. Al entrar al cuarto me meto a la ducha, me quito la ropa y duerme todo lo que no dormi en varias horas.

... Como a las 5 PM despierto. Y caigo encuenta de que ando perdiendo el tiempo alli entre 4 paredes.

Camine por toda una calle en donde habia un centro comercial, mi almuerzo-cena fue una hamburguesa. La cual debore como si no hubiera fin.

Volvi al hotel y empece a ordenar mis cosas y a tenderme sobre la cama otra vez.

Alli tendido fue que pense mucho sobre mi vida, y me dio miedo. Aveces tengo en mente todos mis fracasos y los llevo siempre como una muestra de lo que no debo ser. De evitar ser alguien que no soy.

Salgo otra vez. Y encuentro un bar. Me quedo alli tomando solo en la barra, detras mio las mesas estan casi llenas de parejas y de amigos reunidos. Todos celebran. Me pregunto de que celebrarian.

Como 3 cervezas y 3 cigarros despues, miro el reloj y ya son las 10:00PM. Me levanto, el bartender se despide de mi.

Camino al hotel, dejo atras mi antiguo yo en el bar.