
...mejor dicho, haciendo practicas. Que es casi lo mismo.
...en realidad no es lo mismo. Creo que es como un castigo. Es algo que me enseñará la clásica (y cliché) lección de la vida: Para ganar algo, tienes que sudarla. Claro que en mi caso no iba a ganar nada.
También es mi primer día en la veterinaria, y esa madrugada no logro dormir bien. Voy en coaster, lleno de gente, yo con camisa, en verano. Es un infierno.
Pero ya al entrar mi opinión cambia. Van dos horas desde mi llegada y siento que eh salvado muchas vidas. Tengo 4 perros en tratamiento a mi mando y yo, solo yo, soy el responsable de su salud. Mi deber, como practicante, consiste en velar por ellos, ponerles las vacunas a la hora exacta, limpiar sus jaulas, hablarles de vez en cuando para animarlos y sobre todo tener satisfechos al los dueños.
De vez en cuando entro a la sala de consultas, donde el Doctor me marea con sus diagnósticos. A veces aparento ponerle atención, pero me distraigo viéndole los ojos a los cachorros que pasan a consulta y patalean sobre la mesa de aluminio.
Mas tarde ese mismo día el Doctor entra a la sala de cuidados, donde estaba yo. Trae un cachorro entre las manos. - Está mal- me dice - muy mal- vuelve a repetir.
Lo pongo sobre unos papeles periódicos dentro de una jaula. El Doctor se acerca a mi con una jeringa en la mano. Tiene dentro un liquido transparente.
- Bien ahora, ponle esto en la vía con mucho cuidado y muy despacio si?- me dice y yo acepto contento con aquella misión tan importante que me han encomendado.
El Doctor se va y yo observo al cachorro, tiene los ojos abiertos, están opacos y por un momento pienso que está muerto. Me acerco mas y con un dedo le toco los pequeños bigotes, el perro reacciona, mueve peresosamente la cabeza y parpadea.
Sonrio, y meto la aguja de la jeringa en la vía, que va unida a la vena del cachorro.
Siguiendo los pasos que me dijo el Doctor, introduzco el liquido lentamente al cachorro.
Sonrió por que se que luego se pondrá bien y tendré esa satisfacción, en ese momento entiendo de que va todo esto de ser Veterinario, no importa que no me paguen, lo que importa es que luego tendré cosas que contar, anécdotas y mucha experiencia. Vuelvo a sonreír.
Pero noto algo extraño, Ya han pasado mas de 5 minutos y el cachorro sigue inmóvil con los ojos abiertos. Lo observo detenidamente por unos segundos, sus ojos parecen vacíos.
En eso entra el Doctor y me asusto un poco, pero se que es mejor decírselo.
- Doctor, creoqueelcachorrosemurio - le digo rápidamente.
-como?- pregunta.
-creo que el cachorro se murió- le vuelvo a decir.
Y lo mira, y yo lo miro también. Esta muerto. El Doctor ve mi cara de confusión y dice:
- Ah, no te dije...lo que le pusiste era la inyección letal-
Me quedo frió al escuchar aquellas palabras y mientras el doctor explica que sus dueños decidieron sacrificarlo yo divago.